Ensayo del Protocolo de Kioto [Qué es + resumen 2021]

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on print

Hace pocos años, entró en vigencia el Protocolo de Kioto sobre Cambio Climático. Con ello culminó un largo proceso que empezó en 1997 y que ha concluido con la adhesión de la Federación de Rusia, la que ha permitido que el Protocolo entre en vigencia este año.
El presente artículo intentará abordar desde una perspectiva jurídica y política los elementos más relevantes de la negociación y los intereses de los actores principales de ella.

¿Qué es el protocolo de Kioto?

El protocolo de Kioto fue el primer acuerdo entre naciones que ordenó la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero país por país. Surgió de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que fue firmada por casi todas las naciones en la mega reunión de 1992 conocida popularmente como la Cumbre de la Tierra.

En el marco se promete estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero «a un nivel que impida interferencias antropógenas peligrosas en el sistema climático». Para cumplir esa promesa, se necesitaba un nuevo tratado, con objetivos vinculantes para la reducción de los gases de efecto invernadero. Ese tratado se ultimó en Kioto (Japón) en 1997, tras años de negociaciones, y entró en vigor en 2005.

Casi todas las naciones han ratificado ya el tratado, con la notable excepción de los Estados Unidos. Los países en desarrollo, entre ellos China e India, no tenían el mandato de reducir las emisiones, dado que habían contribuido con una parte relativamente pequeña de la actual acumulación de más de un siglo de CO2.

Ensayo del Protocolo de Kioto [Qué es + resumen 2021] 1

Línea de tiempo

1-11 de diciembre de 1997 – La Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) se celebra en Kioto, Japón. Más de 150 naciones asisten y adoptan el primer tratado internacional sobre el control y la reducción de los gases de efecto invernadero.

2 de noviembre de 1998 – En Buenos Aires, Argentina, 160 naciones se reúnen para elaborar los detalles del protocolo y crear el «Plan de Acción de Buenos Aires».

23 de julio de 2001 – Los negociadores de 178 países se reúnen en Bonn, Alemania, y acuerdan adoptar el protocolo. Estados Unidos no participa.

10 de noviembre de 2001 – Representantes de 160 países se reúnen en Marrakech, Marruecos, para seguir trabajando en los detalles del protocolo.

18 de noviembre de 2004 – La Federación Rusa ratifica el protocolo, lo que da nuevas esperanzas de que se pueda aplicar, incluso sin los Estados Unidos.

16 de febrero de 2005 – El Protocolo de Kioto entra en vigor.

12 de diciembre de 2011 – El Canadá renuncia oficialmente al Protocolo de Kioto. El Ministro de Medio Ambiente Peter Kent dice que los objetivos son inviables porque los Estados Unidos y China nunca aceptaron el protocolo, y que se necesita un nuevo pacto para abordar las emisiones.

Diciembre de 2012 – El Protocolo de Kioto se extiende hasta el año 2020 durante una conferencia en Doha, Qatar.

23 de junio de 2013 – Afganistán adopta el Protocolo de Kioto, convirtiéndose en el 192º participante.

2015 – En la cumbre de desarrollo sostenible COP21, celebrada en París, todos los participantes en la CMNUCC firman el «Acuerdo de París» que sustituye efectivamente al Protocolo de Kyoto. Las partes acuerdan limitar el calentamiento «muy por debajo» de 2 grados, y por debajo de 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales si es posible.

La visión histórica del Protocolo de Kioto

La Convención Marco de Cambio Climático (CMCC), fue parte de un esfuerzo que se inició en la Conferencia de Río de Janeiro sobre Medio Ambiente y Desarrollo de 1992. En aquella ocasión, los representantes de los países del mundo adoptaron el texto de la Convención que luego entraría en vigencia.
Durante las recientes negociaciones del Protocolo de Kioto se han establecido dos períodos de cumplimiento. El primer período será desde el 2008 hasta el 2012 y el segundo desde el 2012 hasta el 2017.

El Protocolo de Kioto tienen como objeto primordial proteger a la tierra del llamado efecto invernadero. Por cuestiones metodológicas, es necesario explicar que este fenómeno se produce al aumentar la producción de determinados gases generados por el hombre —los gases de efecto invernadero—, la capa atmosférica se hace tan densa, que permite el paso libre de los rayos solares pero impide su salida en la mismas proporciones, lo que origina que el clima de la tierra sufra un incremento de temperatura.

Esto es así, porque estos gases absorben una mayor parte del calor producido que queda incluido en el ambiente de la tierra. Estos gases a que se hace referencia, son fundamentalmente el dióxido de carbono, pero también son considerados el vapor de agua, el metano, el óxido nitroso, el clorometano y el ozono troposférico.

El Protocolo de Kioto ha significado la concreción de los objetivos de la Convención de Cambio Climático, pues a través de él se han cuantificado los límites, plazos y metas en relación a los gases de efecto invernadero propuestos en la CMCC de 1992. En los diversos artículos del Protocolo se desarrollan las obligaciones asumidas por los países desarrollados, todos ellos parte del anexo 1 de la CMCC. Una muestra de ello es el artículo 3 del Protocolo de Kioto, que señala que los Estados Parte incluidos en el anexo 1, deberán reducir para el período 2008-2012 sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI’s) en no menos de 5% de las emisiones que tuvieron en el año de 1990, del mismo modo, con el propósito de poder llevar a cabo las metas establecidas en este Protocolo, se han establecido tres mecanismos que contribuirán a la reducción de las emisiones.

Ensayo del Protocolo de Kioto [Qué es + resumen 2021] 2

3 mecanismos del protocolo de Kioto

Estos mecanismos son:

  1. El Comercio Internacional de Emisiones (CIE),
  2. La Implementación Conjunta (IC)
  3. El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL)

Estos mecanismos se han denominado mecanismos de mercado o también se han llamado inicialmente mecanismos de flexibilidad («flex-mechs»). De estos tres mecanismos, este último el MDL, es el único que tiene aspectos muy interesantes para los países en desarrollo, sobre todo por su posible contenido de inversiones y financiamiento futuro en medio ambiente.

La visión política sobre el Protocolo de Kioto

En el devenir del Protocolo de Kioto, ha habido un interés sustantivo por parte de países como la Unión Europea y el Japón (por ser el país anfitrión), que son señalados como los actores principales de las negociaciones sobre este tema. Otro actor que es parte importante es los Estados Unidos de América, la nación más poderosa del mundo y responsable del 25% de las emisiones de CO2 generadas entre 1950 y 1990 y del 36% de las emisiones globales de los gases invernadero sujetos al Protocolo de Kioto.

Como se sabe Estados Unidos no es parte del Protocolo. Para nadie es un secreto que, en la elaboración del Protocolo de Kioto, hubo duros enfrentamientos entre la Unión Europea, los Estados Unidos y el Japón por el tema de los mecanismos y medidas que deberían implementarse.

Esto motivó que en el texto final se recogieran metas que, aunque moderadas, implicaban tocar directamente intereses industriales e involucrar a estas industrias en la reducción de las emisiones los gases de efecto invernadero, cuando se sabe que el «efecto invernadero» tiene como causa la industrialización y los patrones de consumo insostenibles de muchos países desarrollado.

Así, el Protocolo de Kioto es importante porque se contrapone a uno de los componentes que ocasiona el efecto invernadero: la industrialización. Por consiguiente, sugiere las corporaciones de la industria al uso de tecnologías limpias.

Asimismo, plantea el gran reto a los gobiernos de trabajar en el rubro del transporte y sus efectos nocivos para el cambio climático. Existen dos razones por las cuales Estados Unidos se opone al Protocolo de Kioto. La primera es una razón económica. Esta posición fue conocida desde 1997, la fecha de adopción del Protocolo de Kioto. En aquella ocasión en el Senado de los Estados Unidos se aprobó la resolución bipartidaria: Byrd (Demócrata) – Hagel (Republicano) que entre otros temas señaló que:

«Los Estados Unidos no serían signatarios de ningún protocolo u otro acuerdo relativo a las negociaciones en Kioto en diciembre de 1997, o en algún tiempo futuro (…) (que) pudiera resultar en serio daño a la economía de los Estados Unidos».

La segunda razón es una de seguridad. Tal como ha señalado el Senador republicano por Nebraska Hagel: «la política exterior en Relaciones Internacionales ha señalado que: «Ningún país o grupo de países puede obligar al resto del mundo a ponerse de acuerdo en cómo limitar las emisiones de gases invernadero o ponerse de acuerdo sobre un método particular para alcanzar tal limitación. No hay un gobierno mundial con poder soberano para imponer una solución».

Estados Unidos no puede ignorar la seguridad energética global. La economía e industria de los Estados Unidos son fuertemente dependientes del petróleo y del gas natural y por ello este país necesita garantizar un estable y seguro abastecimiento de estas fuentes de energía hacía su territorio.

Por otro lado, China y la India —países considerados en desarrollo— no están incluidos en 105 compromisos del anexo 1 del Protocolo de Kioto, lo cual la también es una preocupación para el gobierno de Washington, en el mediano plazo.

Sin embargo, desde la sociedad civil norteamericana hay buenas perspectivas. En el tema de los mercados de carbono —el centro de la propuesta del Mecanismo de Desarrollo Limpio que promueve el Protocolo de Kioto— es importante señalar que hay nuevas iniciativas: «uno de los más importantes programas voluntarios es una alianza innovadora entre empresas y gobiernos locales (en el denominado) proyecto para la Bolsa Climática de Chicago (Chicago Climate Exchange)».

Este programa empezó a operar en el 2003 y eventualmente se podría expandir a toda Norteamérica y más allá. La fase inicial de este proyecto está constituido por ciudades como Chicago y Ciudad de México, un gran número de compañías que generan gases invernadero, grupos agrícolas y forestales que podrían generar créditos de carbono y venderlos y grupos conservacionistas. Este es un esfuerzo valioso que no debe soslayarse.

Ensayo del Protocolo de Kioto [Qué es + resumen 2021] 3

Por otro lado, los europeos tienen una visión diferente, relacionada con los negocios. Un estudio del Ministerio de Ambiente de los Países Bajos ha estimado «un mercado de cerca de 1.8 trillones métricos de toneladas de dióxido de carbono». Iguales estudios han sido hechos por el Banco mundial que estima un «mercado de 10 millones de dólares para el 2005».
Por ello varios países de la Unión Europea han financiado proyectos en países en desarrollo, sobre todo en bosques, donde se cree hay un gran potencial económico para la reducción de gases de efecto invernadero.

Aunque los negocios son negocios, no todos los europeos están de acuerdo en este tema. Lord John Browne, CEO de BP (British Petroleum) ha señalado que es importante también incluir a los países en desarrollo en los compromisos de Kioto, ya que, en la actualidad, son los países desarrollados los que tendrían la mayor responsabilidad en el cumplimiento de este instrumento internacional, al establecerse fechas de cumplimiento para la reducción de la emisión de los gases invernadero de acuerdo al Protocolo de Kioto.

Sin embargo, Browne también ha señalado que el principal esfuerzo de los países desarrollados para comprometer a los países en desarrollo en los objetivos de Kioto ha sido el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL). Mecanismo sobre el cual, el británico tiene serias dudas sobre su posible aplicación, pues sostiene que es una idea buena aunque en la práctica ha probado ser difícil su implementación, pues es difícil cuantificar las emisiones de gases invernadero y su reducción, más allá de proyectos muy específicos.

En esencia, lo que quiere decir es que sólo con proyectos MDL no se va a cambiar la situación del cambio climático en el mundo y mucho menos este mecanismo va crear una radical transformación en este tema.

Además del Protocolo de Kioto.

Después de la Convención de la  Convención Marco De Las Naciones Unidas Sobre el Cambio Climático de 2007, se determinó que la Eficiencia Energética sería la herramienta más eficaz y que implique una reducción de costos, para ayudar a disminuir la emisión de gases que contaminan el medio ambiente. Se concluyó que promover la eficiencia energética industrial es clave en la lucha contra el cambio climático, pero además aporta otros beneficios añadidos.

Con Estados Unidos en alegatos para acordar con el Protocolo de Kioto, se ha trabajado de manera paralela en la »Declaración de Washington». En ella participaron países del G20 y han debatido sobre la situación y crisis económica y el comercio internacional. El encuentro se realizó en 2008 y tuvo la participación de países de la Unión Europea, Estados Unidos y sobre todo China, Japón, India, Brasil y Rusia, naciones fundamentales para hablar de los puntos débiles del comercio y su impacto en el medio ambiente.

Establecieron un tope en el sistema de comercio internacional, en búsqueda de aplicar estas medidas a naciones industrializadas y países en desarrollo.

Por último los miembros del G8 han resuelto reducir en un 50% las emisiones de dióxido de carbono para el año 2050. Las acciones para lograrlo se debatirán y aplicarán a partir de los próximos encuentros del CMNUCC.

10 años del Protocolo de Kioto

Hechos interesantes

  1. 192 partes han ratificado el protocolo (191 estados y una organización de integración económica regional). Los Estados Unidos no lo han hecho; abandonaron el país en 2001.
  2. El protocolo ordenó que 37 naciones industrializadas, más la Comunidad Europea, redujeran sus emisiones de gases de efecto invernadero. Se pidió a las naciones en desarrollo que cumplieran voluntariamente.
  3. Más de 100 países en desarrollo, entre ellos China e India, quedaron exentos del tratado.
  4. El tratado no podía entrar en vigor hasta que lo ratificaran al menos 55 países, que representaban el 55% de las emisiones mundiales en 1990.
  5. Los signatarios acordaron reducir las emisiones de sus países a un 5% por debajo de los niveles de 1990 entre 2008 y 2012.
  6. El tratado también estableció un sistema de comercio internacional, que permite a los países ganar créditos para su objetivo de emisión invirtiendo en la limpieza de las emisiones fuera de su propio país.
  7. Según el Atlas Mundial del Carbono, los mayores contribuyentes de gases de efecto invernadero en 2018 fueron China y Estados Unidos.

Fuente: Federico Velázquez de Castro

Comparte tu opinión con nosotros

Deja un comentario

Sobre mi

Hola a todos! Mi nombre es Sebastián Álvarez, soy docente en la Universidad ORT Uruguay. Hace años que me dedico a enseñar, y aquí quiero aportar mi conocimiento sobre la contaminación.

Es importante entender la historia de lo que hemos hecho, para no cometer los mismos errores.

¡Aún estamos a tiempo de salvar el planeta!

Si estás aquí buscando un resumen o un ensayo sobre la contaminación, entraste en el lugar ideal, ya que tienes la información más actualizada (Enero 2021) y nunca antes usada.

Te puede interesar